En este 2020  cualquier acreedor que tenga una deuda deberá de estar atento para que los plazos no le prescriban.

La Ley  de la segunda oportunidad reformo, asimismo, el artículo 1964 del Código Civil,  y redujo de 15 a 5 años el plazo general del régimen de prescripción establecido para las acciones personales.

Como consecuencia todas las deudas que se contrajeran después del 7 octubre de 2015 prescriben a los cinco años desde el momento en que se pueda exigir su abono. Las que sean posteriores al 7 de octubre de 2005 pero anteriores al 7 de octubre de 2015 prescriben el 7 de octubre de 2020.

A las anteriores al 7 de octubre de 2005 hay que restar el plazo desde que se pudo exigir su cumplimiento y los 15 años.

. La importancia práctica de esta medida es considerable pues puede tener unos efectos muy relevantes para los deudores y, el acreedor deberá estar al tanto para interrumpir la prescripción, pues es el que debe interrumpirla mediante un requerimiento de pagos dirigido al deudor, por medio, por ejemplo, con una reclamación extrajudicial de cobro o con cualquier actuación  como un burofax. (ahora bien si eres deudor recuerda que el Tribunal Supremo ha dicho que, el hecho de no recoger la notificación “no impide que se interrumpa la prescripción porque es voluntad del deudor de no querer recoger la notificación, pero el acreedor ha realizado todas las actividades a su alcance para interrumpir la prescripción de dicha deuda”). Con ello, se interrumpiría el plazo y volvería a computar desde el inicio en cinco años.

el deudor a partir del 7 de octubre del 2020 recibe una reclamación de una deuda en el periodo comprendido entre el 7/10/2005 y 7/10/2015 puede alegar mediante ontestación a la demanda la prescripción de la deuda y liberarse de ella.

Es importante señalar que lo dicho no afecta a las deudas en Cataluña puesto que poseen un régimen específico de prescripción de conformidad con su Código Civil (el plazo de prescripción sería de 10 años).