Magnífico e ilustrativo artículo del diario expansión que nos ilustra el funcionamiento de los chiringuitos financiero y que por su interés reproduzco.

Las advertencias del supervisor sobre empresas que prestan servicios de inversión sin la autorización se han disparado este año. Aumentan un 85% respecto a todo 2014.

Prometen altas rentabilidades como cebo, pero son entidades que ofrecen y prestan servicios de inversión sin estar autorizadas para hacerlo. Son los conocidos como ‘chiringuitos financieros’ que este año han aparecido como setas venenosas tras las lluvias de otoño.

En lo que va de año, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que vela por el pequeño inversor, ha advertido de 37 entidades que estaban prestando servicios de inversión sin autorización. Son un 85% más que en todo 2014. ¿Qué ha pasado? Desde el organismo supervisor aseguran que sus mecanismos de supervisión no han cambiado sensiblemente, que no han hecho nada que haya aumentado la presión para detectar este tipo de empresas.

En el mercado justifican este incremento en que cada vez hay más inversores que operan vía online, que es una de las formas preferidas de los chiringuitos para captar inversores, aunque no es la única.

1. ¿Cómo actúan?

En la mayoría de los casos ofrecen elevadas rentabilidades, muy por encima de la media, que deben hacer desconfiar a los inversores. «Es sólo una tapadera para apropiarse del capital de sus víctimas», explican en la CNMV. Es un cebo con el que captan inversores poco informados o más confiados que les entregan sus ahorros. Cuando no pueden justificar las pérdidas de la inversión, que en algunos casos ni existe, desaparecen o cambian de nombre.

Desde el organismo supervisor advierten de que para obtener los contactos estos estafadores recurren a bases de datos de las que extraen direcciones de personas que, por ejemplo, han suscrito un determinado producto financiero, reciben periódicamente una publicación económica o en algún momento contestaron a una encuesta en la que reflejaron su situación económica.

El teléfono es la vía de contacto favorita de los chiringuitos, junto a Internet. El primero les permite ejercer técnicas de presión psicológica y el segundo llegar a un público objetivo muy amplio. Cuando contactan por correo ordinario suelen presentarse con lujosos folletos en los que presentan inversiones sofisticadas muy prometedoras. Otra vía es utilizar anuncios en distintos medios donde prometen beneficios mucho más elevados que con las inversiones tradicionales.

2. Sus técnicas para convencer

Hay que mantenerse alerta, ya que cada vez los métodos de actuación son más sofisticados. Una de las técnicas que suelen utilizar son las predicciones acertadas. Lo consiguen realizando un elevado número de llamadas. A unos les dicen que determinado valor va a subir, a otros que va a bajar. En los días siguientes vuelven a llamar al grupo donde acertaron y así sucesivamente. Al cabo de varios días quedan con unos cuantos clientes que están convencidos de lo infalibles que son las predicciones de esta firma.

En general los estafadores cuidan mucho su imagen, por lo que no hay que dejarse llevar por las apariencias. Visten con elegancia y alquilan oficinas de lujo. A la hora de hablar utilizan muchos tecnicismos y explicaciones incomprensibles. Suelen ofrecer grandes beneficios con pocos riesgos y presionan para que la decisión se tenga que tomar inmediatamente.

3. ¿Qué hacer para evitarlos?

A menudo se trata de estafas muy elaboradas y con apariencia de credibilidad en las que puede caer cualquiera. A la hora de invertir y antes de entregar el capital hay que asegurarse que la empresa está autorizada, bien por la CNMV o por el Banco de España, que les exigen cumplir ciertos requisitos que avalan su solvencia. Pueden presentar servicios de inversión las sociedades y agencias de valores; gestoras de cartera y empresas de asesoramiento financiero (EAFI), las gestoras de fondos y las entidades de crédito y entidades extranjeras autorizadas en España.

El inversor puede consultar los registros oficiales de la CNMV para ver qué servicios y las tarifas máximas que pueden ofrecer en cada caso. Además, no todas las empresas que prestan servicios de inversión están autorizadas para realizar todas las actividades. Si se trata de entidades de crédito, la información hay que buscarla en el registro del Banco de España. A diferencia de las empresas autorizadas, los chiringuitos financieros no están adheridos al Fondo de Garantía de Inversiones o Depósitos, por lo que los inversores no están protegidos en casos de insolvencia de la entidad.

4. Pistas de la estafa

El inversor debe desconfiar si le exigen el desembolso inmediato mediante un ingreso en cuenta corriente, a veces en el extranjero y a nombre de una entidad no española. Suelen ofrecer además productos muy complejos, a menudo desconocidos. Se muestran reacios a dar información actualizada. El inversor debe exigir respuestas claras.

5. ¿Qué hacer si ya soy víctima?

Cuando ya ha dado el dinero y la persona de contacto se vuelve inaccesible, no atiende su petición de reembolso y no recibe ninguna información tiene todas las papeletas de haber caído en las redes de un chiringuito financiero. Lo aconsejable en un primer momento es presionarles e incluso amenazarles con acudir a las autoridades para que le devuelvan su dinero.

Muchas veces contestan que la inversión ha registrado pérdidas y que justo en ese momento no es aconsejable vender, si no aumentar la inversión. No lo haga. Debe poner la situación en conocimiento de la CNMV y denunciar los hechos ante la Policía.